De Muysc cubun - Lengua Muisca
Esta es una propiedad de tipo Texto.
i
j
m
Cuando se utiliza con el número cinco se ha de decir ''fama mahazca'' y no ''fama hyzca'', conforme lo indican las entradas citadas. +
Esta palabra no está en ningún vocabulario y por tanto no conocíamos su equivalencia. Sin embargo, aparece en una de las preguntas en muisca del sexto mandamiento del confesionario de la gramática de Lugo. Recordemos que el sexto mandamiento en los confesionarios de la época inquiere por los pecados sexuales:<br>
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- 13 '''To, <u>Maya</u> bhôʒhâ, vmmi guâ'''?<br>
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Su correspondencia en español, en el mismo confesionario, reza:<br>
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- 13 Has hecho, o cometido eſte pecado con algũ animal.<br>
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Una traducción del texto muisca bien podría ser:<br>
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- 13. ''Has tenido relaciones sexuales con un perro o <u>maya</u>?''.<br>
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De lo anterior podemos concluir que ''to'' (perro) y ''maya'' (Sin traducción), son animales susceptibles de zoofilia y siendo un poco más atrevidos podríamos especular una probable similitud física.<br>
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Dado que el significado de ''maya'' es pobre en las fuentes lingüísticas, buscamos en las crónicas alguna posible aparición del término, y encontramos que Fray Pedro Simón, haciendo una descripción de la fauna de los llanos orientales colombianos, relaciona ''maya'' con un cánido comestible:<br>
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- "Hay valientísimos tigres, osos hormigueros y otros animales que llaman pecurís, que son del color de una liebre, y por lo raso corren tanto, del tamaño de un venadillo, cuando sale de pintas, los pies tamaños y del color de un conejo, y de buen sabor todo el cuerpo; <u>no sé si son de éstos los que en otras partes de estas mismas Provincias llaman '''mayas''', los indios, y los españoles '''perrillos pequeños''', que ahullan y no ladran, y tienen muy buen gusto, como lo dicen los españoles que los han comido</u>; no se desuellan para comer, sino solo los pelan como lechones".<br>
''Fray Pedro Simón''. Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias occidentales. CAPÍTULO XXVII. Pág. 196.<br>
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En el texto, Simón parece no conocer los animales que llaman pecurís (Probablemente pacaríes ''Tayassuidae''), pero los relaciona con unos animales que sí parece haber visto; que los españoles llaman "perrillos pequeños" y los indios llaman "mayas". Así mismo, afirma "que ahullan y no ladran". Esto nos confirma, con un corto margen de error, que ''maya'' es un cánido, puesto que ahulla y los españoles lo relacionan con el perro.<br>
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Por otro lado, buscamos alguna semejanza lingüística del término en cuestión con alguna palabra en uwa y encontramos que perro se dice ''báyara'', un término que a grandes rasgos parece ser cognado de ''maia''. Por esta razón consideramos que esta palabra también significa perro, y que la descripción de Simón hace referencia al ''Speothos venaticus'', un cánido sudamericano que en Colombia habita las estribaciones de la cordillera occidental y oriental. Es comúnmente conocido con el nombre de ''perrillo de monte'' o ''perro de agua''.
Puede que se trate de un morfema compuesto del pronombre ''ma-'' "ajeno/a" y de ''ita'' "hondo/a" (usado aquí como sustantivo). +
No hay que confundir este verbo intransitivo con el verbo transitivo '''-basqua''' (traer), cuyo verbo transitivo se nasaliza y su pretérito es '''-baquy'''. +
La aparición de esta palabra es escaza en las fuentes lingüísticas y sus equivalencias parecían ser ambiguas porque significaban cosas opuestas, por ejemplo "bello", "malo" o "bueno". Sin embargo, ahora creemos que es una palabra compuesta de ''mica(2)'' "diferente, distinto" y ''ata'' "uno"; por lo que equivaldría literalmente a "uno diferente", dando el contexto el significado de "bueno", "malo" o "bello-mejor" a aquello designado como "distinto" o "vario". Esto da mayor sentido a las apariciones de ''micâta'', pero demuestra, - una vez más -, que nuestras interpretaciones sobre los textos coloniales continúan teniendo problemas con la identificación del significado real de ciertas palabras, e incluso, de su composición y segmentación. +
El 'moque' que señalan los cronistas, puede relacionarse con el leño o tizón del género ''Bursera''. +
Una de las especies de lagarto del Altiplano Sabana de Bogotá es el ''Phenacosaurus heterodermus'', actualmente en peligro de extinción. +
En cundiboyacense ''escurecer''. +
1. No parece del todo acertado relacionar este verbo con el morfema ''muyngua'' "falso testimonio". Los datos son por ahora insuficientes para asegurarlo. 2. No es del todo claro determinar morfológicamente si el verbo es transitivo o intransitivo. +
Este término pudiera estar relacionado con la palabra "mico", y aunque el DLE la reconoce como de origen Cumanagoto, existe alguna evidencia semántica y fonética de su procedencia muysca (o por lo menos, podría estar relacionada con alguna variedad o lengua chibcha cercana). Según el CORDE, el primero en escribir dicho término con el significado actual fue fray Pedro de Aguado (¿? - Santa Fé-1589):<br>
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- "...Tanbien el mico o mono a quien llaman 'gato de arcabuco'...". (Aguado. c 1573 - 1581)<br>
- "...encima de los hoyos vn papagayo, o vn gato, o mico de arcabuco..." (Aguado. c 1573 - 1581).<br>
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Temprano también lo registra Juan de Castellanos (Sevilla-1522 - Tunja-1607):<br><br>
- "...Con la carne de mico que llevaba<br>Asada para su matalotaje,<br>Le refregó los dientes y la boca,..." (Castellanos. 1589).<br>
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Ambos autores vivieron un largo tiempo en la zona cundiboyacense, Castellanos en Tunja y Aguado en Ubaté. +
1. Quizá se refiera al líquido fermentado de la pulpa del fruto de ''Juglans neotropica'', usado antiguamente para tinturar textiles.
2. La morfología de esta entrada parece traducir "jagua o genipa de mico", probablemente haciendo alusión a que el fruto de ''Juglans neotropica'' es similar al de ''genipa americana'' y que era consumida por micos, sin embargo, no podemos asegurarlo con total certeza. +
